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Hay un dato que sorprende a cualquiera que se acerque por primera vez a cómo funciona una computadora cuántica: el elemento que le da nombre a toda la tecnología —el qubit— es, desde el punto de vista energético, casi irrelevante. El gasto real está en otro lado, y entender dónde exactamente cambia por completo la forma de pensar la eficiencia energética de esta industria.

Cuánto gasta un qubit, en números concretos

Un qubit individual opera con muy poca potencia, del orden de milivatios — bastante menos que un transistor de silicio clásico, que ya de por sí es extremadamente eficiente. La razón es estructural: manipular un estado cuántico no requiere mover grandes cargas eléctricas ni conmutar corrientes significativas, como sí ocurre en un chip clásico. En teoría, si solo contáramos la energía que consume el qubit en sí mismo durante una operación, la computación cuántica sería una de las tecnologías de cómputo más eficientes jamás construidas.

El problema es que ningún qubit funciona «en sí mismo». Funciona dentro de un sistema completo, y ese sistema es lo que realmente factura la electricidad.

Dónde está realmente el gasto: tres capas, no una

1. El enfriamiento. Los procesadores cuánticos superconductores —la arquitectura que usan IBM, Google y la mayoría de la industria— necesitan operar a temperaturas cercanas al cero absoluto, típicamente entre 10 y 30 milikelvin. Alcanzar y sostener esa temperatura requiere un criostato de dilución: un sistema de refrigeración de múltiples etapas que, a diferencia de una heladera convencional, tiene que combatir constantemente el calor que se filtra desde el ambiente y el que genera la propia electrónica de control conectada al chip. Mantener ese equilibrio térmico, las 24 horas del día, es la porción más grande y más constante del consumo eléctrico de una instalación cuántica.

2. La electrónica de control clásica. Cada operación sobre un qubit —escribir un estado, aplicar una compuerta lógica, leer un resultado— se hace mediante pulsos de radiofrecuencia generados por hardware clásico: generadores de microondas, mezcladores, conversores digital-analógico, amplificadores. Esta electrónica vive, en su mayoría, fuera del criostato, en racks de servidor convencionales, y consume energía de forma continua mientras la máquina está operativa, sin importar cuán «liviano» sea el cómputo cuántico que estén habilitando.

3. La corrección de errores. Esta es la capa que más crece a medida que se busca un resultado confiable. El hardware cuántico actual es ruidoso: los estados cuánticos se degradan rápido (decoherencia) y las operaciones tienen tasas de error no triviales. Para compensarlo, se necesitan procesadores clásicos dedicados exclusivamente a detectar y corregir esos errores en tiempo real, en paralelo a la ejecución del circuito. Cuantos más qubits físicos hacen falta para sostener un solo «qubit lógico» confiable, más energía consume esta capa — y hoy esa proporción es alta.

El número que pone todo esto en perspectiva

Un estudio del BCS (British Computer Society) cuantificó el efecto acumulado de estas tres capas con un ejemplo concreto: factorizar un número del orden del millón usando el enfoque cuántico actual consume 35 veces más energía que resolver el mismo problema con computación clásica convencional. No es que la computación cuántica sea ineficiente por diseño — es que, en la etapa NISQ actual (Noisy Intermediate-Scale Quantum, la generación de hardware ruidoso e intermedio en la que estamos hoy), el costo de sostener y corregir el sistema todavía supera ampliamente el ahorro que en teoría debería aportar la ventaja algorítmica cuántica.

Esto no significa que la promesa de eficiencia energética de la QC sea falsa. Significa que esa promesa aplica a un escenario específico —hardware tolerante a fallas, a escala, resolviendo un problema donde la velocidad cuántica compensa el costo de mantenimiento— que todavía no existe. Hoy, en 2026, la comparación sigue siendo desfavorable para la cuántica en la enorme mayoría de los casos.

Por qué esta distinción importa más de lo que parece

Entender esta paradoja evita dos errores de lectura muy comunes. El primero es asumir que la computación cuántica es automáticamente «verde» o de bajo consumo porque el componente central —el qubit— consume poco; eso ignora toda la infraestructura de soporte que lo hace posible. El segundo error, igual de común, es asumir que la QC va a sumarse pronto a la lista de tecnologías que disparan la demanda eléctrica global, al ritmo de los datacenters de IA; eso ignora que, en escala absoluta, hoy existen apenas un puñado de computadoras cuánticas operativas en todo el planeta, y que su consumo agregado es marginal frente a cualquier discusión energética real.

La verdad está en el medio, y es más interesante que cualquiera de las dos simplificaciones: la computación cuántica no gasta poco ni gasta mucho en términos absolutos todavía — gasta distinto, con una estructura de costos invertida respecto a la computación clásica, donde el procesamiento en sí es casi gratis y el sostenimiento del sistema es lo caro. Esa es la ecuación que la industria necesita resolver antes de que la eficiencia energética cuántica deje de ser una promesa y se convierta en una ventaja real.


Fuentes: World Economic Forum; British Computer Society (BCS), estudio de consumo energético en factorización cuántica vs. clásica (vía PatentPC).

Nota publicada: agosto 2026.

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NVQLink: cómo Nvidia conecta GPUs con computadoras cuánticas

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Nvidia presentó en octubre de 2025 NVQLink, una arquitectura abierta para conectar sus GPUs con procesadores cuánticos de terceros, y en el GTC de marzo de 2026 la liberó públicamente a través de la API cudaq-realtime, con la computación cuántica apareciendo por primera vez como vertical propia del evento. El proyecto ya suma a 17 fabricantes de hardware cuántico y cinco proveedores de sistemas de control, y empresas como Dell, HPE y SDT lo están integrando en productos comerciales concretos.

NVQLink es una arquitectura de sistema abierta diseñada para conectar en tiempo real supercomputadoras aceleradas por GPU con procesadores cuánticos (QPU), resolviendo uno de los cuellos de botella centrales de la computación híbrida: la corrección de errores cuánticos y los bucles de control adaptativo necesitan respuestas en microsegundos, algo que sólo la potencia de cómputo clásica de una GPU puede sostener a esa velocidad. Nvidia la presentó en octubre de 2025 en su evento GTC de Washington D.C., con el respaldo de investigadores de ocho laboratorios nacionales estadounidenses —entre ellos Brookhaven, Fermilab, Lawrence Berkeley, Los Álamos, Oak Ridge y Sandia— y el apoyo inicial de 17 fabricantes de hardware cuántico, incluidos Alice & Bob, Anyon Computing, Atom Computing, Diraq e Infleqtion, además de cinco proveedores de sistemas de control. La plataforma se integra al framework de programación CUDA-Q de Nvidia, permitiendo a los desarrolladores prototipar cargas de trabajo híbridas, intercambiar datos entre QPU y GPU en tiempo real y comparar el desempeño de distintas combinaciones dentro de un mismo entorno.

El salto de anuncio a producto ocurrió en el GTC de marzo de 2026, cuando NVQLink se volvió públicamente disponible a través del lanzamiento de la API cudaq-realtime dentro de la plataforma CUDA-Q, lo que le permite a cualquier desarrollador escribir código que envíe datos entre un controlador cuántico y las GPU de Nvidia. Ese mismo evento marcó la primera vez que la computación cuántica apareció como una vertical propia dentro del GTC, señal de que Nvidia dejó de tratarla como una curiosidad de investigación y empezó a posicionarla como un mercado de infraestructura al mismo nivel que la IA generativa o la robótica. Tim Costa, gerente general de cuántica de Nvidia, resumió la apuesta de la compañía con una frase que sintetiza el modelo de negocio completo: cada supercomputadora del futuro recurrirá a procesadores cuánticos para ampliar los problemas que puede resolver, y cada procesador cuántico dependerá de una supercomputadora para funcionar.

La adopción comercial ya es verificable más allá del anuncio. Dell validó sus servidores XE7745, XE9680, R7715 y R770 como plataformas de Real-time Host capaces de reproducir latencias de NVQLink por debajo de los 4 microsegundos. Quantum Machines integró cudaq-realtime a su Open Acceleration Stack, mientras que Qblox lo adoptó en la electrónica de control de los sistemas full-stack de OQC. En Corea del Sur, la firma SDT desplegó el primer datacenter híbrido cuántico-clásico del país usando su propio controlador y NVQLink para conectar una QPU de Anyon Computing con GPU de Nvidia, ofreciendo el resultado como un servicio cloud comercial llamado QuREKA que unifica CPU, GPU y QPU en un solo entorno de desarrollo. Infleqtion, por su parte, mostró en el booth de Nvidia en el GTC su QPU de átomos neutros Sqale trabajando en conjunto con GPU de Nvidia para corrección de errores cuánticos en tiempo real, y ya la está aplicando a un proyecto de descubrimiento de biomarcadores oncológicos llamado Q4Bio. Elevate Quantum, HPE y PNNL —este último con una integración directa entre los superchips GH200 Grace Hopper y sistemas de control basados en FPGA— completan una lista de adopción que va de laboratorios de investigación a proveedores de infraestructura comercial.

El interés de NVQLink para una audiencia de negocios pasa por el lugar que ocupa Nvidia en la cadena de valor: en lugar de fabricar computadoras cuánticas, la compañía se posiciona como la capa de infraestructura obligatoria para que cualquier fabricante de QPU pueda llegar a un cliente empresarial, tal como ya lo hizo con la IA a través de CUDA. Si la corrección de errores cuánticos en tiempo real termina siendo el problema técnico que define qué compañías de computación cuántica sobreviven la próxima década, Nvidia se asegura de estar del lado de la solución sin importar qué arquitectura de qubit termine ganando —superconductores, átomos neutros, iones atrapados o silicio—, cobrando por el mismo tipo de infraestructura de GPU que ya vende para IA. Es una apuesta de bajo riesgo relativo para Nvidia y de alto impacto potencial para el resto del ecosistema, porque estandariza la forma en que la computación cuántica se conecta al cómputo clásico que ya opera en cualquier centro de datos corporativo.

Fuentes:

HPCwire (anuncio original): https://www.hpcwire.com/2025/10/28/nvidia-introduces-nvqlink-to-connect-quantum-processors-with-gpu-supercomputers/
Nvidia: https://www.nvidia.com/en-us/solutions/quantum-computing/nvqlink/
Nvidia CUDA-Q Blog (disponibilidad pública en GTC 2026): https://nvidia.github.io/cuda-quantum/blogs/blog/2026/03/16/launching-cudaq-realtime/
Nvidia CUDA-Q Blog (adopción en GTC 2026): https://nvidia.github.io/cuda-quantum/blogs/blog/2026/03/16/cudaq-GTC-26/
The Quantum Insider (SDT): https://thequantuminsider.com/2026/03/17/sdt-launches-korea-first-commercial-quantum-ai-hybrid-data-center-seoul/
Infleqtion: https://infleqtion.com/infleqtion-to-showcase-quantum-accelerated-supercomputing-with-nvidia-nvqlink-at-gtc-2026/
PNNL: https://www.pnnl.gov/news-media/pnnl-brings-open-source-gpu-acceleration-quantum-nvidia-nvqlink

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SEALSQ Convergence: IA, cuántica y satélites en Wall Street

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SEALSQ (Nasdaq: LAES), la firma de semiconductores post-cuánticos escindida de WISeKey, lanzó «Convergence», una hoja de ruta que integra criptografía post-cuántica, inteligencia artificial, identidad digital descentralizada y una constelación satelital propia bajo un mismo negocio. Con ingresos que crecieron más de 100% interanual en el primer semestre de 2026 y un pipeline comercial que supera los 200 millones de dólares, es uno de los pocos casos de una empresa cotizante armando un negocio integral alrededor de la convergencia cuántica-IA-seguridad.

Convergence, presentada en agosto de 2025, es el intento de SEALSQ de unificar en una sola hoja de ruta sus proyectos tecnológicos más avanzados: inteligencia artificial, criptografía post-cuántica, tokenización, conectividad satelital, cifrado avanzado, redes de infraestructura física descentralizada (DePIN), tokenización máquina a máquina, la identidad digital descentralizada WISeID y la tecnología de Root of Trust y autoridad certificadora de su matriz WISeKey. El eje físico de esa estrategia es WISeSat, la red satelital que hoy opera una constelación de 22 satélites en órbita dedicados a conectividad IoT segura. La lógica de negocio es concreta: cada componente por separado es un producto vendible —chips, certificados digitales, identidad descentralizada, acceso satelital— pero integrados bajo una misma arquitectura de confianza digital le permiten a SEALSQ ofrecerle a un cliente corporativo o gubernamental una solución de punta a punta en lugar de piezas sueltas.

La pieza más ambiciosa de esa hoja de ruta es la Quantum Spatial Orbital Cloud (QSOC), un proyecto que transforma satélites en nodos de cómputo confiable capaces de ofrecer ciberseguridad resistente a ataques cuánticos, identidad digital certificada, generación de números aleatorios cuánticos e inteligencia artificial directamente desde el espacio. El primer satélite dedicado a esa arquitectura está programado para lanzarse en el cuarto trimestre de 2026 a bordo de una misión de SpaceX, como punto de partida de una estrategia de despliegue plurianual que apunta a una constelación de hasta 100 satélites para 2033. Carlos Moreira, fundador y CEO de SEALSQ y WISeKey, sostuvo que el proyecto se apoya en la experiencia de 21 lanzamientos exitosos con SpaceX desde 2025, durante los cuales la compañía validó en órbita semiconductores seguros, tecnología de Root of Trust, billeteras criptográficas e infraestructura de identidad digital confiable. Bajo el modelo comercial planteado, SEALSQ operará la capa de servicios cloud —gestión de clientes, servicios de seguridad, identidad digital, plataformas de transacciones confiables y aplicaciones de IA— mientras las unidades de WISeKey aportan la infraestructura orbital, apuntando a gobiernos, entidades financieras y organismos de defensa como clientes de suscripción.

El respaldo financiero de esta estrategia ya empezó a mostrarse en los números. SEALSQ cerró 2025 con ingresos de 18,25 millones de dólares, un crecimiento de 66% interanual, y reportó ingresos preliminares del primer semestre de 2026 por aproximadamente 11 millones de dólares, un salto de 120% frente al mismo período del año anterior. La compañía reafirmó su guía de crecimiento anual de entre 50% y 100% para todo 2026 y declaró un pipeline comercial potencial superior a los 200 millones de dólares para el período 2026-2029, de los cuales más de 60 millones están directamente vinculados a sus chips post-cuánticos QS7001 y QVault TPM. A esa base se sumaron adquisiciones recientes como la firma suiza de fotónica cuántica Miraex, que SEALSQ compró en su totalidad con fondos de su vehículo de inversión cuántica de 200 millones de dólares, y una participación mayoritaria en Wecan Group para desarrollar herramientas de cumplimiento post-cuántico para bancos. El mercado, sin embargo, sigue pagando una prima alta por esa narrativa: la acción cotiza con un múltiplo de precio sobre ventas cercano a 40 veces, una valuación típica de historias de crecimiento especulativo más que de resultados ya consolidados.

Para una audiencia de inversión, SEALSQ ilustra un patrón que empieza a repetirse entre las cotizantes del sector: ninguna vende «computación cuántica» como producto aislado, sino que arman un paquete de seguridad, identidad e infraestructura donde la amenaza cuántica funciona como gancho comercial y la ejecución efectiva depende de contratos de gobierno, certificaciones técnicas —la compañía avanza hacia la certificación Common Criteria EAL 5+ para sus chips— y acuerdos de largo plazo con actores como GlobalFoundries o Quobly. El riesgo para quien mira la acción es clásico de esta etapa del sector: el pipeline de 200 millones de dólares no es facturación asegurada, y la valuación actual ya descuenta buena parte de ese éxito futuro. La oportunidad, en cambio, es que pocas empresas listadas combinan hoy criptografía post-cuántica, identidad digital, satélites e IA bajo una sola marca comercial con ingresos creciendo a tres dígitos.

Fuentes:

SEALSQ (lanzamiento de Convergence): https://www.sealsq.com/investors/news-releases/sealsq-launches-convergence-a-strategi
GlobeNewswire: https://www.globenewswire.com/de/news-release/2025/08/27/3140113/0/en/SEALSQ-Launches-Convergence-a-Strategic-Initiative-Unifying-AI-Quantum-and-Next-Generation-Technologies-Across-Post-Quantum-Tokenization-Satellites-Encryption-DePIN-Machine-to-Mach.html
The Quantum Insider (QSOC): https://thequantuminsider.com/2026/06/12/sealsq-advances-satellite-based-post-quantum-security/
GlobeNewswire (QSOC): https://www.globenewswire.com/news-release/2026/06/12/3311109/0/en/SEALSQ-and-WISeKey-Update-Progress-on-their-Post-Quantum-Security-Cloud-from-Space-Through-the-Quantum-Spatial-Orbital-Cloud-QSOC.html
StockAnalysis (resultados financieros): https://stockanalysis.com/stocks/laes/
StocksToTrade (revenue y valuación): https://stockstotrade.com/news/sealsq-corp-laes-news-2026_06_16/
Simply Wall St: https://simplywall.st/stocks/us/semiconductors/nasdaq-laes/sealsq
WISeKey: https://www.wisekey.com/press/wisekeys-subsidiaries-sealsq-and-wisesat-announce-their-commercial-quantum-spatial-orbital-cloud-qsoc/

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Qilimanjaro y Telefónica: la computación cuántica que factura

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La española Qilimanjaro Quantum Tech inauguró en mayo la primera computadora cuántica analógica del Barcelona Supercomputing Center y en marzo cerró una alianza con Telefónica Tech, IQM, IBM y Multiverse Computing para vender computación cuántica a clientes empresariales reales. Es, hasta ahora, el caso de negocio de Quantum as a Service más maduro del ecosistema hispanohablante, con contratos firmados, plazos de entrega y facturación asociada, no solo investigación de laboratorio.

El 28 de mayo, Qilimanjaro Quantum Tech puso en marcha en el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) un ordenador cuántico analógico de 10 qubits, integrado a MareNostrum 5, una de las supercomputadoras más potentes de Europa. El hito forma parte del contrato EuroQCS-Spain, valuado en 8,5 millones de euros y cofinanciado por la European High Performance Computing Joint Undertaking (EuroHPC JU), que contempla dos generaciones adicionales del sistema en 2026 y 2027 para escalar su capacidad de forma progresiva. A diferencia de los sistemas digitales que dependen de una compleja corrección de errores para funcionar, la arquitectura analógica de Qilimanjaro es resiliente al error por diseño, lo que le permite a investigadores y empresas explorar aplicaciones prácticas de manera inmediata en optimización logística, modelado financiero y redes de energía. El despliegue se suma al sistema digital que Qilimanjaro instaló junto a GMV en 2025 como parte del programa nacional Quantum Spain, y ambos conforman ahora la infraestructura híbrida MareNostrum-Ona, que combina computación cuántica analógica, digital y supercomputación clásica en un mismo entorno.

El verdadero salto comercial llegó semanas antes. El 19 de marzo, Qilimanjaro lanzó SpeQtrum QaaS, una plataforma cloud de Quantum as a Service que da acceso remoto al primer datacenter del mundo que integra en un solo marco unificado procesadores cuánticos digitales, los procesadores analógicos propios de la compañía y aceleradores clásicos de alto rendimiento. La propuesta apunta a que investigadores y desarrolladores puedan prototipar, ejecutar y optimizar flujos de trabajo cuánticos con resultados superiores a los que ofrece cada modalidad por separado, sin necesidad de instalar hardware propio. Marta Estarellas, CEO de Qilimanjaro, describió la plataforma como la primera oportunidad de acceder simultáneamente a QPUs digitales, analógicas y GPUs clásicas desde un único punto de entrada. La fase beta del software abrió en el tercer trimestre y la compañía ya toma inscripciones para el acceso temprano.

El mismo 19 de marzo, Telefónica Tech anunció una alianza estratégica con Qilimanjaro, QCentroid y Multiverse Computing para reforzar su oferta integral de computación cuántica y su integración con inteligencia artificial. Esa expansión se suma a un ecosistema que la operadora española ya venía construyendo con IQM, con quien desplegó uno de los primeros ordenadores cuánticos de España; con IBM, en seguridad post-cuántica; y con LuxQuanta, en comunicaciones cuánticas, a través de Wayra, su brazo inversor. QCentroid aporta plataformas de orquestación para que las empresas prueben y escalen soluciones cuánticas entre distintos proveedores de hardware, mientras que Multiverse Computing, con sede en San Sebastián, especializa en algoritmos tensoriales para simulaciones financieras e industriales complejas. Telefónica Tech encuadra la propuesta como IA cuántica: modelos de inteligencia artificial más compactos y eficientes, entrenados en menos tiempo y ejecutables en entornos locales o de borde donde la soberanía del dato es un requisito de negocio, no un detalle técnico.

El caso español interesa porque combina, en un solo ecosistema, tres piezas que normalmente aparecen sueltas en otras geografías: hardware cuántico propio con contrato público de por medio, una plataforma comercial de QaaS con clientes reales fuera del ámbito académico, y una alianza con un operador de telecomunicaciones de escala continental dispuesto a vender ese acceso a empresas. Es, salvando la escala, un espejo de lo que intenta /q99 en Argentina, pero con financiamiento europeo estructural, un cliente ancla como Telefónica y un cronograma de expansión de hardware ya firmado hasta 2027. Para una audiencia de negocios, la lectura es directa: la computación cuántica dejó de ser sólo investigación de largo plazo en España y empezó a aparecer en contratos comerciales con plazos de entrega, montos y socios corporativos identificables, algo que todavía escasea en el resto de la región hispanohablante.

Fuentes:

Qilimanjaro Quantum Tech: https://qilimanjaro.tech/qilimanjaros-new-analog-quantum-system-inaugurated-at-the-barcelona-supercomputing-center/
The Quantum Insider: https://thequantuminsider.com/2026/05/28/qilimanjaro-inaugurates-an-analog-quantum-computer-at-barcelona-supercomputing-center/
Quantum Computing Report: https://quantumcomputingreport.com/qilimanjaro-deploys-an-analog-quantum-computer-at-the-barcelona-supercomputing-center/
HPCwire: https://www.hpcwire.com/off-the-wire/qilimanjaro-launches-speqtrum-qaas-with-access-to-multimodal-quantum-and-hpc-systems/
The Quantum Insider (SpeQtrum): https://thequantuminsider.com/2026/03/19/qilimanjaro-launches-speqtrum-qaas-cloud-access-multimodal-quantum-data-center/
Telefónica: https://www.telefonica.com/es/sala-comunicacion/prensa/telefonica-tech-impulsa-alianzas-clave-llevar-computacion-cuantica-casos-reales-ia/
Infobae: https://www.infobae.com/america/agencias/2026/03/19/telefonica-tech-impulsa-alianzas-para-llevar-la-computacion-cuantica-a-casos-reales-de-ia/
Total Telecom: https://totaltele.com/telefonica-tech-expands-quantum-ecosystem-with-triple-partnership/

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