En 2025, la tokenización de activos reales (Real World Assets – RWA) superó los 15.000 millones de dólares en valor tokenizado y se proyecta que alcance el billón de dólares antes de 2030. Sin embargo, el gran cuello de botella no es técnico: es jurídico y de confianza. Un contrato inteligente no puede “ver” si una escritura de un departamento en Recoleta fue realmente firmada, si un pagaré fue aceptado o si un fideicomiso está correctamente constituido. Aquí entran los oráculos humanos y digitales, el concepto conocido como Human-in-the-Loop.
Este tema fue el eje central del panel “Human-in-the-Loop: Oráculos humanos y digitales en Tokenización” realizado en LABITCONF 2025, con tres escribanas del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires (Sonia Lukaszewicz, Magdalena Tato y Cecilia Garcia Puente) y moderado por Paula Vigliano (palablockchain.io). Si buscas insights sobre tokenización RWA Argentina, oráculos blockchain jurídicos o Human-in-the-Loop inmobiliario, este artículo te guía paso a paso.
¿Qué es Human-in-the-Loop en Tokenización de Activos?
Human-in-the-Loop es el mecanismo híbrido que combina:
Oráculos digitales (Chainlink, Pyth, API3, etc.) → datos de mercado, precios, eventos automatizados.
Oráculos humanos (escribanos, contadores, peritos, registros públicos) → validación de hechos jurídicos y extraprotocolarios que ningún smart contract puede leer por sí solo.
Ejemplos reales que ya funcionan en Argentina y Latam:
Tokenización de departamentos: la escritura pública firmada por escribano es el trigger que desbloquea la emisión del token ERC-3643 o ERC-20 fraccionado.
Fideicomisos tokenizados: el escribano actúa como oráculo humano que certifica la constitución del fideicomiso y la transferencia de dominio fiduciario.
Pagarés y facturas de crédito electrónicas (Echeq): el aceptante + escribano validan la existencia jurídica antes de mint del token.
Los 4 Pilares del Human-in-the-Loop según las Escribanas de CABA (2025)
Identidad y KYC/AML soberano El escribano argentino verifica identidad con valor legal (art. 979 Código Civil y Comercial) y genera un hash notarial que se inscribe on-chain. Este acto tiene fuerza probatoria superior a cualquier KYC privado.
Prueba jurídica inmutable La escritura pública o protocolo notarial se hashea y se guarda en IPFS/Arweave + timestamp en blockchain (Bitcoin, Ethereum L2 o LacChain). Resultado: un documento jurídico argentino con inmutabilidad criptográfica.
Trigger de ejecución automática Una vez que el oráculo humano (escribano) firma digitalmente y sube el hash, el smart contract ejecuta automáticamente: mint del token, transferencia de dominio, pago de rentas, etc.
Resolución de controversias off-chain con fuerza ejecutiva Si hay conflicto, la escritura pública argentina prevalece sobre el código. El juez argentino puede ordenar la quema o congelación de tokens porque existe un vínculo jurídico real (no solo código).
Casos Reales Argentinos que ya Operan con Human-in-the-Loop (2025)
Proyecto
Activo Tokenizado
Oráculo Humano
Blockchain
Estado 2025
Grupo Binder
Departamentos en pozo
Escribanos CABA
Polygon
+400 unidades tokenizadas
Fiwind
Fideicomisos inmobiliarios
Escribano + contador público
Ethereum L2
USD 120M en AUM
Tokenizar Argentina
Fideicomisos ganaderos
Escribanos Corrientes
Arbitrum
8.000 hectáreas tokenizadas
Criptoactivos Argentina
Pagarés y Echeq
Cámara Argentina de Fintech + escribanos
LacChain (BID)
Integrado con AFIP y BCRA
Ventajas Competitivas de Argentina gracias a los Escribanos como Oráculos
Fuerza ejecutiva: la escritura pública argentina es título ejecutivo (art. 525 CPCCN).
Costo muy bajo: protocolo notarial ≈ 1-1,5 % del valor del activo (vs. 5-8 % en setups legales de Islas Caimán o Delaware).
Equilibrio en el Sistema: Evitando Lentitud y Encargos Excesivos con Digitalización de Escribanos
Un punto de vista clave para la implementación efectiva de Human-in-the-Loop es mantener un equilibrio en el sistema para que no se vuelva lento ni encarezca el proceso (o «circuito» jurídico-económico). La intervención humana, aunque esencial para la validación jurídica, debe optimizarse para no generar cuellos de botella en transacciones que buscan la eficiencia de blockchain.
Aquí, la digitalización del rol del escribano emerge como solución ideal: mediante herramientas como firmas digitales avanzadas (Ley 27.446 de Firma Digital en Argentina), hash notariales automatizados y plataformas integradas con blockchain (ej. LacChain o Ethereum L2), el escribano puede actuar como oráculo remoto y en tiempo real, reduciendo tiempos de días a horas sin sacrificar la fe pública. Esto evita que el sistema se ralentice por trámites presenciales y mantiene costos accesibles, fomentando una adopción masiva sin comprometer la confianza verificable.
Este enfoque híbrido —donde la digitalización del escribano equilibra velocidad, costo y seguridad— asegura que la tokenización sea escalable, accesible y jurídicamente robusta, alineándose con la visión de un ecosistema RWA inclusivo en Argentina y Latam.
Conclusión: 2026 será el año del Human-in-the-Loop Masivo
Las escribanas Sonia Lukaszewicz, Magdalena Tato y Cecilia García Puente coincidieron en LABITCONF 2025: “La tokenización no reemplaza al derecho, lo potencia. El escribano no compite con el smart contract: es el oráculo humano que le da validez jurídica al código.”
En un mundo donde BlackRock, Ondo Finance y Securitize tokenizan miles de millones, Argentina se posiciona como jurisdicción líder en RWA gracias a la combinación única de:
Escribanos con fe pública
Firma digital reconocida por ley
Integración con registros públicos y BCRA
¿Querés tokenizar un inmueble, fideicomiso o pagaré en Argentina con validez jurídica total? 2026 será el año en que el Human-in-the-Loop pase de experimento a estándar global, y Argentina está liderando la carrera.
Un consorcio integrado por JPMorgan Chase, Bank of America, HSBC, Citigroup y Wells Fargo presentó los planes para una red compartida de depósitos bancarios tokenizados, en un intento explícito de frenar el avance de las stablecoins sobre su negocio de pagos. La iniciativa busca replicar el modelo colaborativo que ya dio resultado con Zelle, apostando a que una infraestructura común entre bancos es la mejor defensa frente al crecimiento acelerado del dinero digital privado.
Durante años, la banca tradicional observó desde afuera cómo las stablecoins pasaban de ser un producto cripto de nicho a mover decenas de billones de dólares anuales en pagos. El volumen ajustado de transacciones en stablecoins alcanzó un récord de USD 1,79 billones solo en junio, un salto del 63% respecto de mayo y del 125% interanual, de acuerdo con datos del panel on-chain de Visa. Ese crecimiento explosivo es, justamente, lo que llevó a los bancos más grandes de Estados Unidos a coordinar una respuesta conjunta en lugar de competir cada uno por separado.
La lógica de negocio es clara: los depósitos tokenizados permitirían a los bancos ofrecer liquidaciones instantáneas y programables sin ceder terreno regulatorio ni de custodia frente a emisores de stablecoins como Circle o Tether, que operan fuera del perímetro bancario tradicional. Para los clientes corporativos, la promesa es una gestión de tesorería más ágil, con transferencias que hoy pueden demorar días resueltas en minutos, sin perder las protecciones y el respaldo asociados a una cuenta bancaria regulada.
La jugada llega en paralelo a un momento regulatorio clave: la Ley GENIUS, que exige a las agencias federales terminar de definir las reglas de capital, reservas y licencias para emisores de stablecoins, fija distintos plazos de implementación a lo largo de 2026. En ese contexto, la banca tradicional busca posicionarse antes de que la infraestructura de pagos del futuro quede definida exclusivamente por actores cripto. La pregunta que queda abierta es si los usuarios finales notarán la diferencia entre un dólar tokenizado emitido por un banco y una stablecoin privada, o si, tal como ocurrió con Zelle, la tecnología subyacente terminará siendo invisible para el público general.
Augustus, una fintech que construye un banco de compensación con carta federal en Estados Unidos, cerró una ronda de USD 180 millones liderada por Tiger Global que valuó a la compañía en USD 1.000 millones. La apuesta central es reemplazar la banca corresponsal tradicional con infraestructura de liquidación permanente, disponible las 24 horas, que conecte los rieles bancarios clásicos con redes de stablecoins. El anuncio llega en un momento en que bancos, fintechs y emisores de criptoactivos compiten por modernizar los pagos transfronterizos.
La ronda contó con la participación de fondos como Hummingbird y QED, además de los fundadores de Nubank, Ramp, Circle y Deel, según confirmó la propia empresa. Augustus no planea emitir su propia stablecoin: en cambio, busca ofrecer la capa bancaria que permita a instituciones financieras mover dinero entre sistemas de pago tradicionales y redes blockchain de forma programable. La compañía ya procesa miles de millones de euros al año a través de su entidad regulada en Finlandia y en mayo obtuvo la aprobación condicional de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de Estados Unidos para operar como banco nacional, un paso que le permitirá sumar compensación directa en dólares una vez que reciba la autorización final.
Para la industria, el caso de Augustus confirma que la competencia por las stablecoins ya no se libra solo entre emisores como Circle o Tether, sino también en la capa de compensación bancaria que mueve ese dinero entre instituciones. Bancos tradicionales vienen reaccionando con sus propias iniciativas conjuntas de redes de depósitos tokenizados, y fintechs como Augustus apuestan a construir desde cero una infraestructura sin las limitaciones de los sistemas legados, que suelen tardar días en liquidar operaciones y no funcionan los fines de semana. Clientes como el exchange Kraken ya utilizan sus servicios de compensación en euros.
Puertas adentro, la compañía sostiene que la convergencia entre inteligencia artificial y finanzas hará indispensable el dinero programable: si los agentes de IA van a interactuar de forma autónoma con bancos y proveedores de pago, necesitarán rieles que liquiden en tiempo real y sin intervención humana constante. Con el capital fresco, Augustus planea expandir su base de clientes hacia América Latina, el sudeste asiático, Medio Oriente y África, regiones donde el acceso a la banca en dólares sigue siendo limitado. La apuesta plantea una pregunta de fondo para el sistema financiero global: cuánta de la infraestructura bancaria del futuro terminará corriendo, de manera invisible, sobre rieles de stablecoins.
Los reguladores estadounidenses tienen hasta el 18 de julio para convertir la ley GENIUS Act en reglas concretas de acceso al mercado de stablecoins. La fecha límite decidirá qué emisores —nacionales, extranjeros o estatales— podrán operar legalmente en el mayor mercado de dólares digitales del mundo.
La ley GENIUS Act, sancionada el 18 de julio de 2025, le dio a seis agencias federales estadounidenses un año exacto para traducir el texto legal en un marco operativo de acceso al mercado. Esa fecha vence este mes, y lo que está en juego no es un detalle técnico: la regulación determinará qué emisores federales nuevos, qué emisores extranjeros que buscan disponibilidad en Estados Unidos y qué emisores calificados por equivalencia estatal podrán entrar de forma legal al mercado y bajo qué estándares de cumplimiento. La FDIC ya avanzó con una propuesta de reglamentación sobre programas de identificación de clientes para emisores de stablecoins de pago permitidos, un anticipo de la exigencia que viene.
El contexto regulatorio se volvió más denso en las últimas semanas. FinCEN y la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sumaron en abril obligaciones plenas de cumplimiento antilavado y de sanciones para los emisores, y en junio cinco agencias propusieron conjuntamente reglas de identificación de clientes. En paralelo, del otro lado del Atlántico, el período de transición de la regulación MiCA de la Unión Europea terminó el 1 de julio sin extensiones, lo que ya provocó que Coinbase, Kraken, Crypto.com y la entidad europea de Binance restringieran o eliminaran el trading spot de USDT para usuarios de la UE, la mayor ola de exclusión de un token en la historia europea.
El impacto recae directamente sobre los emisores que hoy operan en una zona gris. Sin un marco de reglas terminado antes del 18 de julio, los solicitantes nuevos y los emisores extranjeros quedan en una posición de incertidumbre regulatoria que puede frenar lanzamientos de productos, acuerdos con bancos y hasta operaciones ya anunciadas. Para las instituciones financieras tradicionales que empezaron a sumar stablecoins a su oferta —como Standard Chartered y BNY con nuevos servicios de USDC—, la claridad regulatoria es la condición necesaria para escalar esa adopción institucional sin exponerse a sanciones retroactivas.
La dimensión humana de este proceso es menos visible pero igual de relevante: de la definición final de estas reglas depende si millones de usuarios minoristas y pequeñas empresas seguirán teniendo acceso a stablecoins reguladas y con reservas auditadas, o si el mercado se fragmenta entre un segmento de cumplimiento estricto —dominado por grandes jugadores con capacidad legal y de compliance— y un segmento no regulado con mayor riesgo para el usuario final. Es, en esencia, la pregunta de si la próxima etapa de las finanzas digitales será inclusiva o se concentrará en pocos actores con escala suficiente para pagar el costo regulatorio.