El conflicto legal entre Amazon y Perplexity AI, iniciado en noviembre de 2025, representa uno de los primeros grandes enfrentamientos sobre el uso de agentes de inteligencia artificial (IA) autónomos, también conocidos como «agentic AI», en el comercio electrónico. Este caso surgió a raíz del desarrollo por parte de Perplexity de su navegador Comet, que integra un agente de IA capaz de realizar compras automáticas en plataformas como Amazon, actuando en nombre de los usuarios. Amazon alega que esta tecnología viola sus términos de servicio y representa riesgos significativos, mientras que Perplexity defiende que es una innovación pro-consumidor.
Antecedentes y Desarrollo Detallado del Caso
El origen se remonta a simulaciones y pruebas internas de empresas como Microsoft, que en 2025 revelaron vulnerabilidades en agentes de IA durante procesos de compra, como la susceptibilidad a manipulaciones externas (por ejemplo, inyecciones de prompts maliciosos). Esto alertó a plataformas como Amazon sobre los riesgos de permitir accesos automatizados no regulados.
El 31 de octubre de 2025, Amazon envió una carta de cese y desistimiento a Perplexity, exigiendo que eliminaran Amazon de la experiencia de Comet. Al no obtener respuesta satisfactoria, Amazon presentó la demanda formal el 4 de noviembre de 2025 en un tribunal federal de Estados Unidos. La demanda acusa a Perplexity de acceso no autorizado encubierto, fraude informático y degradación de la experiencia del usuario.
Este no es un caso aislado para Perplexity: en diciembre de 2025, The New York Times también demandó a la empresa por violación de derechos de autor, alegando uso no autorizado de contenido periodístico para entrenar sus modelos de IA. Sin embargo, este litigio es separado y se centra en propiedad intelectual, no en agentes de compra.
Cómo Va el Juicio: Estado Actual (29 de diciembre de 2025)
El juicio está en sus etapas iniciales y sigue en curso, sin una resolución definitiva. Se ha calentado en diciembre de 2025 con la presentación de un escrito amicus curiae por parte de dos organizaciones sin fines de lucro: Legal Advocates for Safe Science and Technology (LASST) y Encode AI. Estas entidades apoyan la posición de Amazon, argumentando que los agentes de IA deben identificarse explícitamente como no humanos para mitigar riesgos de seguridad, como vulnerabilidades a inyecciones de prompts o falta de supervisión humana en tiempo real. El escrito cita estándares existentes como las guías del NIST, la ley de divulgación de IA en California, el Acta de IA de la UE y acuerdos voluntarios de la Casa Blanca.
No hay audiencias programadas públicas hasta el momento, pero el caso podría avanzar a discovery (intercambio de evidencia) en los próximos meses. Analistas legales sugieren posibles fallos: si Amazon gana, podría establecer precedentes para que las plataformas exijan identificación obligatoria de agentes de IA; si Perplexity prevalece, aceleraría la adopción de agentes autónomos sin restricciones. Hasta ahora, no se reportan acuerdos extrajudiciales.
Qué Propone Cada Parte
Posición y Propuestas de Amazon
Amazon argumenta que los agentes de IA de Perplexity disfrazan su actividad automatizada como si fueran navegadores humanos normales, lo que evade sus controles anti-bots. Esto viola la Ley de Fraude y Abuso Informático (CFAA) de EE.UU., constituye acceso no autorizado y genera riesgos de seguridad: un error en el agente podría comprar artículos equivocados, enviar a direcciones incorrectas o exponer datos sensibles de cuentas. Además, degrada la experiencia personalizada de Amazon, ya que las recomendaciones, precios y rankings están optimizados para comportamientos humanos.
Propuestas de Amazon:
- Injunción amplia para prohibir a Perplexity acceder a sus sistemas mediante agentes de IA sin identificación clara.
- Daños monetarios por las violaciones.
- Transparencia obligatoria: los agentes deben auto-identificarse como IA para permitir auditorías y salvaguardas.
- Proteger su ecosistema y modelo de negocio basado en publicidad, upsells y control sobre la jornada del cliente.
Amazon también desarrolla sus propias herramientas de IA como Rufus y «Buy for Me», mostrando que busca liderar el «comercio agentic» bajo sus reglas.
Posición y Propuestas de Perplexity
Perplexity defiende que sus agentes actúan estrictamente en nombre del usuario, utilizando credenciales almacenadas localmente y con los mismos permisos que un humano. Acusan a Amazon de «intimidación» para proteger su monopolio en e-commerce, argumentando que restringir agentes es anti-consumidor y frena la innovación.
Propuestas de Perplexity:
- Libertad para los usuarios: Permitir que los agentes de IA realicen compras autónomas sin necesidad de permiso adicional de la plataforma.
- Enfoque pro-innovación: Los agentes mejoran la comparación de precios y el checkout, beneficiando al consumidor.
- Rechazo a identificaciones forzadas: Argumentan que disfrazar el tráfico como humano es necesario para una experiencia fluida.
- Un futuro de «comercio sin clics», donde los agentes manejan transacciones directamente.
Negocios Implicados e Implicaciones Más Amplias
El caso implica directamente a Amazon (líder del e-commerce con más del 40% del mercado en EE.UU.) y Perplexity AI (startup respaldada por inversores como Jeff Bezos). Indirectamente, afecta a:
- Plataformas como Shopify, que ya ven un aumento exponencial en tráfico y órdenes por IA.
- Sectores como viajes (Booking, Kayak) y servicios, donde agentes podrían bypassar interfaces tradicionales.
- Otras empresas de IA como OpenAI y Stripe, que promueven estándares abiertos para comercio agentic.
Las implicaciones son profundas: los agentes podrían manejar billones de dólares en transacciones globales para 2030, reduciendo visitas directas a sitios y el control de las plataformas sobre datos y monetización. Este juicio podría definir reglas sobre identificación de IA, responsabilidad por errores y el equilibrio entre innovación y seguridad, sentando precedentes similares a casos antimonopolio históricos.
En resumen, no es solo una demanda por un navegador: es sobre quién controlará el futuro de la IA en la economía digital.