YA ESTAMOS!!! Después de trece ediciones ininterrumpidas, LABITCONF regresa con su versión más impactante: Unstoppable. El evento se llevará a cabo los 7 y 8 de noviembre en Costa Salguero, Buenos Aires, reuniendo a más de 10.000 asistentes, 330 speakers internacionales, 250 charlas y 43 stands. Bajo el lema «Unstoppable», la conferencia debatirá el rol de Bitcoin como reserva de valor global, la regulación de stablecoins y la integración de tecnologías descentralizadas en economías emergentes.
«Bitcoin dejó de ser un experimento para tecnófilos: hoy es un activo global que redefine cómo entendemos el valor y la confianza», afirma Rodolfo Andragnes, fundador de LABITCONF y de la ONG Bitcoin Argentina. «América Latina tiene una oportunidad histórica de liderar esta transición: ya no se trata de si la adopción llegará, sino de cómo y con qué velocidad lo hará.»
En una región donde la inflación crónica y la devaluación de monedas locales afectan a millones –como en Argentina, donde el peso cayó un 51.6% en el último año–, Bitcoin se consolida como herramienta de libertad económica. Proyecciones para 2025 indican que el 95% de los usuarios cripto en Latinoamérica planean aumentar sus inversiones en Bitcoin, con un enfoque en su rol como «oro digital». Andragnes lo resume: «Cada ciclo de mercado deja una comunidad más preparada, más informada y más decidida a construir sobre bases descentralizadas. La revolución de Bitcoin no fue tecnológica, fue de confianza».
La Adopción de Bitcoin en América Latina: Realidad y Proyecciones para 2025
América Latina no solo adopta Bitcoin; lo integra en su tejido económico. El reporte de Chainalysis destaca que el 64% de la actividad cripto regional ocurre en exchanges centralizados, con stablecoins representando más del 50% de las compras en países como Argentina y Colombia. En 2025, se estima que 57.7 millones de personas –el 12.1% de la población– poseerán criptoactivos, liderados por millennials (18.3% de adopción).
Países como El Salvador, pionero en adoptar Bitcoin como moneda de curso legal, reportan ganancias no realizadas de más de $600 millones en reservas estatales, aunque ajustó su ley en 2025 para hacerlo voluntario. Brasil y Argentina rankean en el top 15 global de adopción, con volúmenes que superan los $47.9 billones en la primera mitad de 2025. En X (Twitter), discusiones recientes enfatizan el potencial de Bitcoin como colateral en préstamos y tesorerías corporativas, con posts sobre minería en cuatro países latinoamericanos atraídos por energía barata.
Proyecciones para los próximos años: hasta 1 billón de usuarios globales para 2030, con Latinoamérica contribuyendo significativamente gracias a su diversidad energética y talento en minería y tokenización. La región podría liderar en activos tokenizados, desde acciones hasta renta fija, fusionando TradFi y blockchain.
La Visión de los Protagonistas: Empresas e Innovadores en LABITCONF 2025
El ecosistema cripto regional madura con la participación de jugadores globales y locales. Bitunix, exchange en rápido crecimiento, destaca el cambio de paradigma: «Bitcoin pasó de ser ‘dinero de internet’ a ‘oro digital’. El respaldo institucional marca un punto de inflexión». Recientemente lanzaron Coin-M Perpetual Futures y el Bitunix Care Fund con 30 millones de USDC para seguridad de usuarios.
Ikigii, app que fusiona banca tradicional y cripto respaldada por Towerbank, presenta préstamos garantizados con Bitcoin: hasta 50% del valor en dólares o stablecoins, con garantía 2:1 y tasas del 10%. «Vemos empresas construyendo tesorerías en Bitcoin, abriendo modelos de financiamiento eficientes», dice Gabriel Campa, Head of Digital Assets de Towerbank.
CoinEx y ViaBTC LATAM enfatizan la convergencia TradFi-cripto: «ETFs al contado y regulación de stablecoins señalan madurez. Latinoamérica es clave en minería y tokenización de activos». Su reporte anual predice expansión de puentes entre finanzas tradicionales y DeFi en 2025.
BingX, enfocado en educación, refuerza: «LABITCONF es el punto de encuentro del ecosistema. Compartimos perspectivas para una industria segura», según Pablo Monti, Brand Manager para Latinoamérica. Sponsors como Exness, Ledn y Binance aportan en trading, ahorro y crédito cripto.
Ikigii observa: «Empresas incorporan Bitcoin a tesorerías para preservar valor, no especular», promoviendo puentes fiat-cripto con cumplimiento regulatorio.
Una Agenda que Refleja una Década de Evolución en Cripto Latinoamérica
LABITCONF 2025 ofrece nueve escenarios simultáneos, 250 charlas y 45 líneas temáticas: desde Bitcoin y DeFi hasta tokenización, Web3, IA y ciberseguridad. Speakers confirmados incluyen a Francis Pouliot, Efrat Ferguson y Carlos Maslatón, enfocados en Bitcoin treasuries y privacidad. En X, la expectativa crece con posts sobre paneles como «La Revolución de los préstamos colateralizados en Bitcoin».
Tema Principal
Enfoque en Latinoamérica
Proyecciones 2025
Adopción Bitcoin
Inflación y remesas
+63% crecimiento on-chain
Tokenización
Activos reales (inmuebles, renta fija)
Puentes TradFi-DeFi
Minería
Energía renovable en 4 países
Expansión regional
Regulación
Stablecoins y ETFs
Claridad en Brasil, Argentina
LABITCONF: El Pionero de Bitcoin en Español
Fundada en 2013, LABITCONF es el encuentro original de la industria cripto global, con contenido mayoritariamente en español para Iberoamérica. Reúne líderes, reguladores y desarrolladores para debatir desafíos y oportunidades de la descentralización. En 2025, renueva su convicción: el movimiento Bitcoin es Unstoppable.
Para más detalles y entradas, visita labitconf.com. Únete a la conversación en X con #LABITCONF2025 y #BitcoinLatam. ¿Estás listo para la nueva era?
Treinta y nueve asociaciones estatales de banqueros de Estados Unidos anunciaron el 25 de agosto la creación de BankChain Alliance, un consorcio que busca construir una red blockchain propiedad, diseñada y gobernada íntegramente por el sector bancario, con lanzamiento previsto para 2027. El grupo, liderado de forma interina por Kathy Kraninger, expresidenta de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB) y actual CEO de la Asociación de Banqueros de Florida, representa a unos 3.283 bancos con 21,8 billones de dólares en activos combinados, según datos de la FDIC al 31 de marzo de 2026.
La red contemplada admitirá depósitos tokenizados, stablecoins emitidas por bancos, pagos inteligentes y liquidación automatizada, y la alianza asegura que será interoperable con otras cadenas de bloques ya existentes. Según los comunicados oficiales, la iniciativa está impulsada en particular por la Asociación de Banqueros de Texas y actualmente atraviesa la primera fase de un proceso de selección de socios tecnológicos, sin que se hayan confirmado todavía ni el proveedor de infraestructura ni los bancos individuales que se sumarán como propietarios de la red.
El contexto de la industria explica la urgencia del movimiento: la banca comunitaria y regional quiere evitar depender de infraestructuras controladas por bancos de gran escala como The Clearing House, cuya red de depósitos tokenizados ya reúne a JPMorgan Chase, Bank of America, Citigroup, HSBC y Wells Fargo, o de emisores cripto-nativos como Circle y Tether. BankChain se suma así a un terreno cada vez más poblado de proyectos bancarios sobre blockchain, junto a la red regional Cari y el consorcio comunitario DTX.
Para miles de bancos pequeños y medianos de Estados Unidos, contar con una infraestructura compartida podría significar el acceso a herramientas de pagos programables que hoy solo están al alcance de las entidades más grandes, evitando que sus depósitos migren hacia stablecoins privadas o hacia bancos con capacidad tecnológica propia. El desafío, no obstante, es si una coalición de 39 asociaciones logrará ponerse de acuerdo sobre gobernanza, financiamiento e implementación técnica a un ritmo que le permita competir con los proyectos que ya llevan meses de ventaja.
Un consorcio de 21 entidades financieras, entre ellas Bank of America, Citi, Goldman Sachs, Wells Fargo, Deutsche Bank y Santander, anunció el 1 de septiembre la creación de una nueva compañía para emitir una stablecoin respaldada en dólares con lanzamiento previsto para la primera mitad de 2027. La iniciativa amplía un proyecto que en octubre de 2025 había arrancado con apenas diez bancos y que ahora reúne instituciones de América del Norte, Europa, Asia oriental, Medio Oriente y África.
El anuncio detalla que la compañía, cuyo nombre todavía no fue revelado, se constituirá en la segunda mitad de 2026 y que el producto buscará cumplir simultáneamente con la ley GENIUS de Estados Unidos y con el reglamento MiCA de la Unión Europea. El diseño contempla tres segmentos de uso: mercados mayoristas, institucionales y minoristas, con foco inicial en pagos transfronterizos y liquidación de activos digitales on-chain. Una vez asentada la moneda en dólares, el grupo planea sumar versiones ligadas a otras divisas del G7, con el euro como prioridad inmediata.
El movimiento confirma que la banca tradicional dejó de mirar desde afuera el crecimiento de las stablecoins privadas y ahora compite directamente por ese terreno con vehículos propios. La consultora de pagos PYMNTS señaló que el proyecto no compite exactamente con la iniciativa Open USD, respaldada por más de 140 empresas de pagos y cripto, ya que apenas hay superposición entre ambos grupos de socios: BBVA es la única entidad presente en las dos coaliciones. Para JPMorgan Chase, ausente de ambos consorcios, la jugada abre un interrogante sobre si terminará sumándose a alguno de los dos bloques o si seguirá apostando en solitario a su token JPM Coin.
Para los clientes corporativos y los usuarios finales, la multiplicación de stablecoins bancarias promete liquidaciones más rápidas y trazables, pero también fragmenta un mercado que hasta hace apenas un año estaba dominado por dos o tres emisores cripto-nativos. La pregunta de fondo, señalan varios analistas del sector de pagos, es si esta carrera terminará en una consolidación entre pocos actores de escala global o si la proliferación de monedas bancarias y privadas dejará a usuarios y comercios lidiando con un mosaico de rieles digitales que compiten por interoperabilidad y confianza regulatoria.
Un consorcio integrado por JPMorgan Chase, Bank of America, HSBC, Citigroup y Wells Fargo presentó los planes para una red compartida de depósitos bancarios tokenizados, en un intento explícito de frenar el avance de las stablecoins sobre su negocio de pagos. La iniciativa busca replicar el modelo colaborativo que ya dio resultado con Zelle, apostando a que una infraestructura común entre bancos es la mejor defensa frente al crecimiento acelerado del dinero digital privado.
Durante años, la banca tradicional observó desde afuera cómo las stablecoins pasaban de ser un producto cripto de nicho a mover decenas de billones de dólares anuales en pagos. El volumen ajustado de transacciones en stablecoins alcanzó un récord de USD 1,79 billones solo en junio, un salto del 63% respecto de mayo y del 125% interanual, de acuerdo con datos del panel on-chain de Visa. Ese crecimiento explosivo es, justamente, lo que llevó a los bancos más grandes de Estados Unidos a coordinar una respuesta conjunta en lugar de competir cada uno por separado.
La lógica de negocio es clara: los depósitos tokenizados permitirían a los bancos ofrecer liquidaciones instantáneas y programables sin ceder terreno regulatorio ni de custodia frente a emisores de stablecoins como Circle o Tether, que operan fuera del perímetro bancario tradicional. Para los clientes corporativos, la promesa es una gestión de tesorería más ágil, con transferencias que hoy pueden demorar días resueltas en minutos, sin perder las protecciones y el respaldo asociados a una cuenta bancaria regulada.
La jugada llega en paralelo a un momento regulatorio clave: la Ley GENIUS, que exige a las agencias federales terminar de definir las reglas de capital, reservas y licencias para emisores de stablecoins, fija distintos plazos de implementación a lo largo de 2026. En ese contexto, la banca tradicional busca posicionarse antes de que la infraestructura de pagos del futuro quede definida exclusivamente por actores cripto. La pregunta que queda abierta es si los usuarios finales notarán la diferencia entre un dólar tokenizado emitido por un banco y una stablecoin privada, o si, tal como ocurrió con Zelle, la tecnología subyacente terminará siendo invisible para el público general.