Mientras la discusión pública sobre computación cuántica y criptomonedas se concentró en Bitcoin, un informe de Google Quantum AI publicado el 31 de marzo de 2026 identificó cinco vectores de ataque cuántico sobre Ethereum que podrían poner en riesgo más de US$100.000 millones en activos, incluidas posiciones de finanzas descentralizadas (DeFi) y activos del mundo real tokenizados (RWA). El propio informe estima que unos US$200.000 millones en stablecoins y activos tokenizados dependen de claves administrativas vulnerables. La cifra global, sumando Bitcoin, Ethereum y stablecoins, supera los US$600.000 millones en exposición estimada a precios de mercado actuales.
El hallazgo central del informe, redactado junto con el investigador de la Fundación Ethereum Justin Drake y el criptógrafo de Stanford Dan Boneh, redujo de forma drástica la estimación de hardware cuántico necesario para romper la criptografía de curva elíptica que protege a la mayoría de las blockchains: entre 1.200 y 1.450 qubits lógicos, veinte veces menos que las estimaciones previas. Lo que esto significa en términos prácticos es que cualquier activo tokenizado —ya sea un bono, una fracción de un inmueble o la participación en una empresa— hereda exactamente la misma exposición criptográfica que cualquier token de intercambio, sin importar qué activo real represente. La tokenización no crea un riesgo nuevo distinto al de las criptomonedas: multiplica el riesgo existente a cada nuevo tipo de activo que se incorpora a esa infraestructura.
El informe detalla que las cuentas administrativas de Ethereum, que controlan la autoridad de emisión de stablecoins como USDT y USDC, además de puentes entre redes, oráculos de precios y mecanismos de emergencia, funcionan como puntos de control críticos: forzar una sola de esas claves podría permitir emisión arbitraria de tokens, manipulación de feeds de precios, congelamiento de fondos de usuarios o el vaciado de pools de liquidez, según el sistema afectado. Frente a este escenario, distintas redes ya empezaron a moverse: la Fundación Ethereum formó en enero de 2026 un equipo dedicado a seguridad post-cuántica, lanzó una iniciativa de investigación con premio de US$1 millón, y evalúa una propuesta que permitiría a los usuarios adoptar esquemas de firma alternativos sin necesidad de un hard fork. Redes como Algorand, Solana y XRP Ledger también avanzan en trabajos preliminares de resistencia cuántica, aunque el propio informe de Google reconoce que la mayoría del ecosistema todavía tiene un largo camino por recorrer.
Para un proyecto de tokenización que arranca hoy en Argentina o la región —ya sea de activos inmobiliarios, de financiamiento de pymes o de trazabilidad de productos con componente blockchain— la lección de este informe es directa: la arquitectura de firmas y claves administrativas debe diseñarse pensando en la migración post-cuántica desde el primer día, en lugar de tratarlo como un problema a resolver más adelante. Google fijó 2029 como meta para completar su propia migración post-cuántica, antes que el objetivo de 2035 que maneja el gobierno de Estados Unidos para la migración general del sector. Ese horizonte, que hoy parece lejano, es exactamente el tipo de plazo que ya está presente en el diseño de cualquier infraestructura financiera tokenizada de largo plazo que se esté construyendo en este momento.
Fuentes:
CoinDesk: https://www.coindesk.com/tech/2026/03/31/google-warns-five-quantum-attack-paths-could-put-usd100-billion-on-ethereum-at-risk
CryptoSlate: https://cryptoslate.com/google-slashes-quantum-cracking-estimates-by-20x-creating-600-billion-quantum-countdown-for-bitcoin-and-ethereum/
Grafa: https://grafa.com/en/news/crypto/google-ethereum-quantum-threat
Bitcoin Foundation News: https://bitcoinfoundation.org/news/bitcoin/google-warns-quantum-risk-bitcoin/