El año en que blockchain dejó de ser ‘crypto’ y se convirtió en infraestructura crítica
Durante casi una década, blockchain fue sinónimo de volatilidad, especulación y exceso: el Bitcoin en máximos históricos, los NFTs millonarios y el colapso de FTX alimentaron el escepticismo. La pregunta recurrente era: “¿pero para qué sirve esto en el mundo real?”.
En 2025 y 2026 esa pregunta ya tiene respuesta clara. Y no la dan solo los entusiastas de las criptomonedas, sino los mayores actores institucionales del planeta: BlackRock, JPMorgan, el Departamento de Comercio de Estados Unidos, gobiernos europeos y la propia Argentina con su nuevo marco regulatorio.
La transición no fue un “big bang” explosivo. Fue gradual, silenciosa y, como toda infraestructura real, un poco aburrida. Exactamente como debe ser.
De la especulación a la “plomería financiera”
Larry Fink, CEO de BlackRock (la mayor gestora de activos del mundo, con más de 10 billones de dólares bajo administración), describió la tokenización como “una actualización de la plomería del sistema financiero”. Nadie piensa en las tuberías de su casa hasta que fallan; simplemente abrimos el grifo y sale agua. Eso es exactamente lo que blockchain está volviéndose para las finanzas institucionales: infraestructura invisible pero esencial.
El ejemplo más concreto es el fondo BUIDL (BlackRock USD Institutional Digital Liquidity Fund). Lanzado en 2024, superó los 2.000 millones de dólares en activos bajo gestión a inicios de 2026, consolidándose como uno de los fondos tokenizados más grandes del mundo. Fink lo comparó con internet en 1996, cuando Amazon apenas vendía libros por 16 millones de dólares.
El cambio de discurso es notable. En 2021 BlackRock hablaba de cripto como “índice de lavado de dinero”. En 2024 lanzó el primer ETF de Bitcoin de EE.UU. En 2025-2026 su equipo de activos digitales habla de “dinero nativo de las computadoras” y anticipa un futuro donde agentes de inteligencia artificial operen directamente sobre blockchain, sin depender de sistemas como SWIFT.
Los gobiernos construyen sobre blockchain
Cuando los Estados adoptan una tecnología, esta deja de ser experimental y pasa a ser infraestructura crítica. Eso ocurrió en varios frentes en 2025-2026:
- Agosto 2025: El Departamento de Comercio de Estados Unidos, bajo Howard Lutnick, comenzó a publicar datos macroeconómicos clave (PIB real, Índice de Precios y Ventas Finales) en nueve redes blockchain diferentes. Lutnick señaló que el enfoque estaría “disponible para todo el gobierno”.
- Noviembre 2025: España lanzó la Infraestructura de Servicios Blockchain de España (ISBE), la primera red blockchain nacional que permite a entidades públicas y privadas gestionar certificados, contratos inteligentes y registros con validez legal, compatible con el RGPD y MiCA, y con nodos en territorio español para garantizar soberanía tecnológica.
- Diciembre 2025: JPMorgan concretó una emisión histórica de papel comercial (commercial paper) para Galaxy Digital directamente en la blockchain pública de Solana, liquidada con USDC. La unidad Kinexys del banco ya procesaba pagos transfronterizos y repos con instituciones como BlackRock y Siemens.
Estos casos muestran que blockchain ya no es un experimento: es la nueva capa sobre la que se construye confianza, transparencia e inmutabilidad en servicios públicos y financieros.
La tokenización: el motor del cambio
El mecanismo concreto que está impulsando esta transformación se llama tokenización de activos reales (RWA): convertir bonos, acciones, inmuebles, créditos o derechos en representaciones digitales en blockchain. Esto permite fraccionar activos, transferirlos casi instantáneamente, reducir intermediarios y abrir el acceso a inversores de todo el mundo.
Según un informe conjunto de Boston Consulting Group (BCG) y Ripple, el mercado de activos tokenizados podría alcanzar los 18,9 billones de dólares para 2033. Goldman Sachs, Citigroup, HSBC, Franklin Templeton y BlackRock ya tienen productos tokenizados en el mercado. Apollo y otros fondos tokenizaron créditos privados para pymes, mientras que proyectos inmobiliarios como DAMAC exploran propiedad fraccionada por miles de millones.
Argentina en el mapa global
A mediados de 2025, la Comisión Nacional de Valores (CNV) aprobó la Resolución General N° 1069, el primer régimen regulatorio específico para tokenización de activos del mundo real en América Latina. La norma habilita la representación digital de valores representativos de deuda y fideicomisos financieros respaldados por activos reales (inmuebles, energías renovables, carteras de crédito, activos agropecuarios, etc.).
Empresas locales como Blockenfy ya operan en más de 15 países ofreciendo infraestructura de tokenización. El fuerte crecimiento en el uso de wallets en Argentina no responde solo a especulación, sino a la necesidad real de herramientas financieras en un contexto de inestabilidad monetaria histórica.
La infraestructura técnica ya está a escala
Los escépticos siempre criticaron la escalabilidad. En 2025 ese argumento perdió fuerza. El rendimiento agregado de las principales redes superó las miles de transacciones por segundo. Las soluciones de Capa 2 (Arbitrum, Optimism, zkSync) y avances en disponibilidad de datos permitieron mayor capacidad sin sacrificar descentralización.
El mercado de stablecoins superó los 300.000 millones de dólares a fines de 2025. La Ley GENIUS en EE.UU. las reguló como instrumentos financieros institucionales con reservas y auditorías obligatorias, convirtiéndolas en dólares digitales de grado profesional.
Riesgos que persisten
Convertirse en infraestructura crítica no elimina los riesgos. En 2025 se registraron importantes brechas de seguridad, con cientos de millones de dólares robados, muchos atribuidos a grupos sofisticados. Estos incidentes, paradójicamente, aceleraron la adopción institucional: las grandes entidades exigen custodia de grado bancario, evaluaciones de riesgo avanzadas y estándares más altos.
También existe el debate sobre si la tokenización realmente democratiza el acceso o simplemente digitaliza el mismo sistema concentrado de siempre.
La regulación como catalizador
Nada acelera la adopción como un marco regulatorio claro. Europa avanzó con MiCA, España con la ISBE, Singapur con el proyecto BLOOM y Estados Unidos con la regulación de stablecoins. La claridad no frena la innovación: la impulsa.
Conclusión: infraestructura vs. activo especulativo
Hay una diferencia clave entre un activo especulativo y una infraestructura. Compramos activos especulativos esperando que suban de precio. Usamos infraestructuras porque sin ellas el sistema no funciona.
Blockchain está en ese punto de inflexión. Bitcoin, Ethereum y Solana siguen dominando la capitalización especulativa, pero debajo de esa capa se construye silenciosamente una nueva arquitectura financiera: liquidaciones en segundos, datos públicos inmutables, contratos inteligentes en licitaciones públicas y acceso global a activos antes reservados.
La pregunta ya no es si blockchain importa. La pregunta es qué parte del sistema financiero y gubernamental global se construirá sobre ella en la próxima década. Por lo que muestran los hechos de 2025 y 2026, la respuesta es: prácticamente todo.
Fuentes principales consultadas:
- Reportes de BlackRock BUIDL y declaraciones de Larry Fink (2025-2026)
- JPMorgan – Emisión de commercial paper en Solana (diciembre 2025)
- Departamento de Comercio de EE.UU. – Publicación de datos de PIB en blockchain (agosto 2025)
- Infraestructura de Servicios Blockchain de España (ISBE)
- Resolución General N° 1069 de la CNV Argentina (2025)
- Informe BCG / Ripple sobre tokenización de activos (proyección 18,9 billones USD)
- Datos de mercado de stablecoins (DeFiLlama y reportes institucionales)